Recursos expresivos de cantantes de ópera

El conocimiento científico para ponderar tu voz.

Recursos expresivos de cantantes de ópera

En la voz del cantante óperístico, en la interpretación, concurren los elementos de la partitura musical y el mensaje afectivo del canto, junto con la potencia emocional de una trama dramática y de personalidad del personaje actuado. Por lo tanto, los cantantes necesitan utilizar diferentes estrategias para transmitir sus expresiones emocionales a la audiencia.

Este transporte acústico de las emociones ha sido investigado entre otros factores mediante el análisis de las emociones del personaje retratado, y también mediante la investigación del estado psicofisiológico del cantante en su desempeño (Scherer, 1995).

De acuerdo a Scherer, hay muy pocos estudios que analizan el papel del intérprete, el cantante, en su proyección vocal del estado afectivo codificada en el escenario operístico. Esto se debe a la gran cantidad de factores involucrados en el proceso: la música en sí misma, la interpretación psicológica tanto de la acción y de los personajes por el director, el tiempo que marca el director, así como la intuición del cantante o su empatía con la caracterización y la atmósfera creada por la audiencia.

Varios investigadores han aprovechado la relación lingüística entre la palabra hablada y el canto para explicar el fenómeno de expresividad, sobre todo cuando en el canto interviene un texto como en el caso de la ópera, donde generalmente la música y el texto van estrechamente ligados para comunicar ideas y emociones.

En el año de 1986, Scherer publicó una investigación donde explica que el estado de tensión de los músculos de la laringe es afectado directamente por las respuestas emocionales que derivan de los acontecimientos del individuo. Estos estados de tensión aparecen en el sujeto independientemente si decide hablar o no. Si el habla se produce, los cambios dinámicos de músculos de la laringe son sobrepuestos en los estados de tensión general. También menciona que los parámetros de articulación vocal se pueden clasificar en aquellos que son obligatorios para la producción del habla inteligible (p.ej., aquellos que determinan las formantes) y aquellos que podrían reflejar factores extralinguísticos como las expresiones faciales.

En el 2011, Scherer y Sundberg colaboraron para publicar un trabajo que demuestra cómo las características de la fuente de voz influyen en la expresión de emociones (Patel, Scherer, Björkner y Sundberg, 2011). Para ello analizaron acústicamente señales de la vocal /a/ producidas por 10 actores profesionales en cinco emociones diferentes, según variaciones fisiológicas en la fonación. Su análisis reveló tres componentes que explican variaciones acústicas de la fuente de voz debido a la emoción, que son “tensión”, “perturbación”, y “frecuencia.” Sugieren que el trabajo futuro se puede beneficiar del desarrollo de esta teoría de parámetros para medir diferencias en los mecanismos fisiológicos de producción de la voz en la expresión vocal de emociones.

En el artículo “Emotive transforms” publicado por Johan Sundberg en el año 2000, se menciona que las similitudes entre los medios de expresividad utilizados en el habla y el canto son sorprendentes; que tanto en el performance instrumental como en el canto y de igual manera en el habla, se cumplen determinadas reglas de agrupamiento y diferenciación (en frases y subfrases), que tienen que ver con la velocidad del inicio y final de cada frase. Su estudio se realizó con interpretaciones de performance musical por un barítono, en dos tipos de carácter: expresivo y neutral. Entre sus observaciones, Sundberg menciona que el artista como cantante y actor al mismo tiempo depende de su experiencia y competencia en saber detectar el carácter emocional de un texto y poder demostrarlo a los oyentes; según él, se puede observar que “la mayoría de indicaciones en la partitura corresponden a insinuaciones de tiempo [por ejemplo: rallentando, accellerando, etc.], lo cual hace suponer que los compositores suelen dejar la mayor parte de la interpretación emocional a los intérpretes”.

Más evidencia proviene de estudios que examinaron las consecuencias emocionales de la manipulación de parámetros acústicos. Ilie y Thompson (2006) reportaron que las manipulaciones en la altura de tono, la intensidad y la velocidad (tempo) en el habla y la música dieron puntuaciones similares en las emociones de los oyentes. Las comparaciones de las características emocionales entre los dominios del habla y el canto han tendido a centrarse en variables tales como cambios en la intensidad, duración, timbre y tono (Gabrielsson y Lindström, 2010; Juslin y Timmers, 2010).

En la voz hablada, los tres parámetros determinantes y que más se han estudiado son la frecuencia fundamental F0, la intensidad y la duración. Estos tres aspectos juntos conforman la prosodia, es decir, los patrones de acentuación en el habla.

Existen varias similitudes en la forma en que la emoción se expresa por la prosodia del habla y la música (Sundberg, 1998). Los cantantes, así como los oradores transmiten emoción a través de parámetros como el tiempo, la intensidad y la entonación. Según Scherer (1995), las razones de esta similitud se deben también a las limitaciones vocales compartidas entre hablar y cantar.

Sin embargo, toda la gama de señales emocionales, y su grado de solapamiento entre la prosodia del habla y la música, aún no se ha determinado por completo. La comparación de atributos emocionales de la música y el habla ha sido un reto porque no siempre existen análogos directos (Quinto, Thompsom & Keating, 2013).

Está bien establecido que la media, el rango y la variabilidad de F0 se eleva para las emociones llamadas “activas”, como la ira, el miedo o la alegría, mientras que presentan descensos para emociones “pasivas” como la tristeza. También la intensidad de voz aumenta en la ira y disminuye en la tristeza, y la velocidad de la voz es más elevada para la ira, el miedo o la alegría, y más lenta en la tristeza o melancolía (revisiones de Cowie et al., 2001; Johnstone y Scherer, 2000).

El control del cantante en la expresión emocional se concentra también en la propia calidad de voz, no sólo en las características prosódicas. Esto tiene una influencia sobre los parámetros acústicos, por lo tanto puede ser estudiado cuantitativamente.

En 1977, Scherer y Oschinsky estudiaron la importancia de la modulación de amplitud, el tiempo, el contenido armónico, la tonalidad, el ritmo, el contorno melódico y la variación del tono en la atribución de emociones en secuencias de sonido parecidas a una oración y pequeñas melodías. Según sus resultados, las medidas más importantes para atribuir un contenido emotivo son el tempo y el contenido armónico.

Sundberg también explica que existe una relación estrecha entre la expresión de las emociones en la voz y los ademanes o gestos (Sundberg, 1982 y 1987). En concordancia con estudios de Clynes (1977) y Fónagy (1976) Sundberg afirma que la forma en que se utilizan los órganos vocales (articulatorios y fonatorios) determinan el contenido emocional de la voz, y que esto se debe a que las personas tenemos “patrones” de movimientos corporales que influyen también en los órganos productores de la voz. En el caso de la voz en el canto, Sundberg aclara que el contenido principal de emoción es dado por características musicales que fueron determinadas previamente por el compositor, tales como la entonación, la cual está presente a un nivel “macro” en la obra musical; sin embargo, el cantante añade su contenido emocional a la voz cantada a un nivel “micro”, es decir, en pequeños detalles que se manifiestan en el contorno de la frecuencia de fonación y que pueden ser estudiados acústicamente.

También sucede de forma inversa, la emoción produce alteraciones fisiológicas involuntarias en el sistema nervioso autónomo y alteraciones somáticas que cambian las características vocales. Estos efectos fisiológicos se reflejan en el tono muscular de las vías respiratorias, del tracto vocal, y los pliegues vocales que conducen a cambios percibidos en la calidad vocal (Guzman et al, 2012).

En cuanto al vibrato como recurso expresivo, según la opinión de los expertos en canto operístico, se produce naturalmente cuando la voz se emite con libertad y buena técnica, por lo tanto se considera que refleja el sentimiento genuino del cantante, y que dicho sentimiento hace que el vibrato pueda variar, ya sea consciente o inconscientemente, como resultado de expresar el contenido emocional de una canción.” (Howes et al, 2004).

Se ha comprobado que el tono o frecuencia fundamental y la intensidad influyen en la magnitud de la extensión del vibrato pero hay una marcada variabilidad entre individuos. Seidner observó que la intención de variar el vibrato en relación con la expresividad se basa fundamentalmente en los cambios en la extensión del vibrato. En su estudio concluye que la existencia de diferencias significativas entre el vibrato normal y el menos expresivo, y la ausencia de diferencia estadística entre vibrato normal y el más expresivo se debe a que el vibrato normal y el artístico (más expresivo) están próximos a su máxima extensión (Seidner et al, 1993).

Howes (2004), junto con sus colaboradores, estudió la relación entre los datos acústicos y la percepción de vibrato lírico en grabaciones comerciales. Su trabajo sugiere que la percepción del vibrato en las cantantes sopranos no siempre coincide con las mediciones acústicas y que, posiblemente, la preferencia por un tipo de vibrato se asocia con la emoción inherente a la música y producida por la cantante en una actuación.

Un comentario

  1. Diana Blanca Cirett Galan dice:

    Muy buena la información, gracias. Estoy realizando mi tesis sobre cantantes de ópera. Me gustaría saber ¿a partir de cuáles características se puede evaluar a un profesor que imparte canto lírico, en relación a la voz? El lugar donde estoy realizando el estudio cuenta con un maestro que los alumnos suelen decir “tiene mala dicción” y no pueden aprender bien la técnica, por lo tanto, no progresan. Requieren por ende, un docente que tenga cualidades requeridas para enseñar una buena técnica vocal.

    Le agradeceré la información que pueda proporcionarme, saludos,

    Diana Cirett

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