¿Qué tan importante es el movimiento de los labios al cantar?

¿Qué tan importante es el movimiento de los labios al cantar?

Seguro te has encontrado con algún profesor de canto que da mucho énfasis al movimiento de los labios para mejorar la articulación al cantar. Debo confesar que yo era uno de ellos.

Y digo “era” porque desde que entendí cómo funciona la formación de los sonidos en nuestro instrumento musical que es la voz, le doy menos importancia al movimiento de los labios y así se lo enseño a mis alumnos.

Por eso, hoy quiero transmitirte este conocimiento, para que puedas tener la información necesaria y sepas cuál es la importancia real del movimiento de los labios al cantar.

Los labios son órganos articulatorios de nuestro sistema vocal. Anatómicamente, son limitaciones de la hendidura bucal o fisura oral. Lateralmente se unen formando la comisura labial y el ángulo de la boca. Fisiológicamente, se constituyen por un músculo principal que es el orbicular de los labios. Sus movimientos dependen de diferentes músculos faciales: elevador, buccinador, depresor, mentoniano, cigomáticos.

Según la maestra Pilar Posadas, “existe unidad de criterio entre las diferentes escuelas y maestros de canto con respecto a la posición de algunos órganos de articulación. Sin embargo, se muestra una gran disparidad de opiniones en cuanto a la colocación de órganos como la boca, labios o la lengua, estableciendo diferentes corrientes y tendencias dentro de la enseñanza del canto lírico.”

Todas las tendencias de técnica vocal, coinciden en que los labios necesitan de soltura y firmeza para la pronunciación. Pero hay diferentes opiniones sobre cómo mantenerlos en los sonidos vocales. Por ejemplo, Dietrich Fisher Dieskau considera que deben quedar dejando ver la fila superior de los dientes en las vocales /e/ /i/; otras escuelas defienden que los labios deben cubrir siempre los dientes. En la técnica de la máscara se han de mantener estirados esbozando una sonrisa.

¿Por qué esta disparidad de opiniones? si existiera una sola forma de correcta de utilizar los labios al cantar, esa sería la que se enseñara. ¿Y por qué no existe?

La respuesta está en cómo se conforman los sonidos vocales en el interior de nuestro tracto vocal. Lo cual termina restándole importancia al movimiento de los labios.

Para entender esto, veamos dos ejemplos de cantantes famosas.

En este video, observamos el movimiento y la posición de labios de Maria Callas:

En el siguiente video, pon atención a cómo Ana Netrebko utiliza sus labios:

Aún con la misma canción y el mismo texto, las podemos ver muy diferentes. Maria Callas posiciona sus labios en un esbozo de sonrisa, predominando los movimientos horizontales, mientras que en Ana Netrebko predomina la apertura vertical de sus labios.

¿Cuál es mejor, cuál es peor? ni una ni otra, simplemente cada una utiliza su técnica de articulación de los sonidos. El secreto está en el interior del tracto vocal, donde se forman los sonidos de la voz cantada.

Y aquí entra un aspecto que va íntimamente ligado a la articulación, que es la resonancia.

Recordemos un poco el proceso de generación de la voz:

El sonido generado en las cuerdas vocales (fuente) se propaga a través del tracto vocal y, de acuerdo con los principios de la física de tubos [Stanley, 1958], sufre un proceso complejo de filtrado, donde
unas frecuencias se refuerzan y otras se atenúan, en el proceso de resonancia.

El tracto vocal es el área que inicia desde la parte superior de la laringe y termina en los labios. Los órganos articulatorios, que son los labios, la mandíbula, la lengua y el velo del paladar, permiten concentrar la energía en determinadas frecuencias, actuando como resonadores.

Estas frecuencias que se potencian o atenúan, reciben el nombre de formantes.

Las dos primeras formantes (F1 y F2) permiten la identificación de las vocales.

La primera formante (F1) controla la amplitud del sonido y depende de la forma de la cavidad faríngea: cuanto más estrecha, mayor frecuencia y viceversa.

La segunda formante (F2) controla la inteligibilidad del sonido y se supedita a la posición de la lengua: si se eleva en la parte anterior, la frecuencia subirá en relación directa con la altura y la anterioridad alcanzadas; si es en la parte posterior, descenderá en relación inversa con la altura.

Es decir, que es la combinación de las formantes F1 y F2 las que acústicamente integran los sonidos vocales; y las que, perceptualmente nos permiten identificar dichas vocales. Y el lugar de “primer impacto” en la generación de dichas formantes se encuentra en la cavidad faríngea.

En la siguiente imagen se puede apreciar el área de la farínge. Es una zona de extrema importancia en la formación de la voz cantada.

A veces, sobretodo cuando se empieza a cantar, al mover los labios, la lengua o la mandíbula, se tiende a perder la colocación o impostación de la voz, lo cual va en detrimento de la resonancia. Por lo que, es aconsejable que si la voz ha sido bien impostada, dichos órganos se mantengan flexibles y sin contracciones musculares innecesarias. De esa forma, estos órganos estarán al completo servicio de la articulación sin que la voz pierda su igualdad tímbrica.

En conclusión, no es que le reste importancia al movimiento de los labios o que diga que no es trascendente, sino que dicho movimiento de los labios debe ser una consecuencia natural de la correcta colocación y de la formación de los sonidos en las cavidades de resonancia.

Para reafirmar lo dicho, en el siguiente vídeo puedes observar cómo el movimiento de los labios es secundario a la formación de los sonidos de la voz en el tracto vocal. Así como lo demuestran los ventrílocuos, y en este caso una niña muy talentosa.

 

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