¿Es importante vocalizar? 8 beneficios, si lo haces bien

¿Es importante vocalizar? 8 beneficios, si lo haces bien

¿Te cansas al hablar o cantar? ¿tienes que gritar para ser escuchado? ¿desafinas? ¿tienes problemas de pronunciación? ¿los demás no entienden lo que dices? ¿hablas ronco? ¿tu voz está “opaca”? ¿no te gusta tu voz o ni la conoces bien? Para todas esas preguntas, y más, la respuesta es: ¡vocaliza!

La vocalización consiste en hacer ejercicios musicales pronunciando las vocales. Esos ejercicios son imprescindibles para el desarrollo y manejo de la voz propia, ya sea para hablar o para cantar.

Si te da flojera vocalizar, o te dices que no tienes tiempo para hacerlo, o si has dejado de vocalizar, o si quieres aprender a cantar o hablar mejor, tienes que leer esto y te aseguro que reencontrarás tu motivación para ponerte a practicar.

La mayoría de quienes utilizan su voz para desempeñar un trabajo ante una audiencia, como los conferencistas, los oradores y los profesores, los cantantes y los locutores, deben aprender a manejar su voz por medio de la correcta ejecución de la respiración, la articulación vocal, la pronunciación y la colocación, para poder servirse de ella y adaptarla a las condiciones acústicas del lugar donde se habla o se canta.

Quien no ha tenido una preparación así, puede sufrir fatiga vocal, ser mal entendido y aburrir.

En general, las personas no nos preocupamos de hablar bien, abusamos de nuestro sistema de voz y llegamos a fatigarlo o lastimarlo, sin saber que tenemos a nuestro alcance una herramienta muy poderosa: la vocalización.

Los ejercicios de vocalización son en realidad la gimnasia donde se entrenan todos los músculos implicados en la fonación o emisión de la voz. Por medio de ello se obtiene la técnica para el dominio completo de nuestra forma de hablar o de cantar.

Es bien conocido que “la práctica hace al maestro”, y aunque hayas sido privilegiado de nacimiento con una hermosa voz, el vocalizar te dará elementos muy importantes para el mantenimiento de la misma. Y si no eres de ese pequeño grupo de privilegiados -al igual que una servidora- es básico vocalizar diariamente, pues sólo así le recordarás a tu sistema de voz cómo debe funcionar para emitir la voz de forma pura, destacando las cualidades de tu timbre.

Por medio de vocalizar constante y correctamente, tendrás los siguientes beneficios:

1. Buenos hábitos de respiración.

Todos sabemos respirar, desde ese momento en el que tuvimos que abandonar el seno de nuestra madre y salir al ambiente. Pero también es verdad que conforme crecemos es posible adquirir malos hábitos en nuestra forma de respirar.

Los profesores de canto o de oratoria ponen mucho énfasis en aprender a respirar correctamente, pero debido a nuestros malos hábitos o falta de información adecuada, creemos que respirar profundo implica que todo mundo se dé cuenta de ello: levantar los hombros, hacer ruido con el aire que entra o sale, mostrar nuestro pecho pleno de aire, etc. Pero no es así, la respiración debe ser profunda, sí, pero eso no significa llevarla a los extremos, sino que ocupemos nuestro sistema respiratorio del modo más natural y relajado, que para eso está.

Al practicar la vocalización, siempre debe estar presente esa forma correcta de respirar, por lo que todo tu organismo se oxigena. Lo cual brinda beneficios extra, como despejar la mente y prepararla para el estudio o presentación y abrir un círculo virtuoso de relajación corporal. Respirar conscientemente propicia la concentración y la meditación, hace que te olvides de tus problemas al menos por un rato y que experimentes la alegría y el placer del estar aquí y ahora. En fin, obtienes beneficios para tu salud en general.

2. Pronunciación correcta.

Para vocalizar se utilizan principalmente los sonidos de las vocales, sin embargo las consonantes también tienen un lugar importante, porque su naturaleza de producción puede ser beneficiosa o perjudicial para las primeras.

Es decir, un sonido de consonante puede bloquear a sus sucesivos sonidos vocálicos, o por el contrario, le puede dar un impulso extra.

Por eso, cuando se vocaliza, se va aprendiendo a pronunciar correctamente todos los fonemas, para que cada uno sea producido en el lugar que le corresponde dentro del tracto vocal, y juegue el papel que le corresponde dentro del idioma correspondiente. Es garantía de que los escuchas entenderán lo que estás diciendo o cantando.

3. Agilidad de los órganos articulatorios.

Practicar la vocalización te va permitiendo poco a poco tener mayor control sobre los movimientos de la boca. ¿Has observado a los profesionales de la voz, cómo es que mueven la boca para hablar o cantar? es impresionante, tienen un dominio total sobre los movimientos de sus labios, de su barbilla y, menos notoriamente, de su lengua.

Esto también permite que los demás podamos entender lo que hablan o cantan, y va muy ligado con la pronunciación. También ofrece beneficios a la hora de expresar emociones, pues por medio de los gestos y movimientos de la boca transmitimos mucho, al permitirnos enfatizar o matizar las palabras.

4. Conocimiento de tu voz.

Tu voz tiene doble personalidad, ¿lo sabías? Es de una manera cuando te oyes a tí mismo, y es de otra diferente cuando los demás te escuchamos. Por eso es que muchos nos sorprendemos cuando oímos nuestra voz en una grabación: “¡¿esa es mi voz?!“.

Por medio de vocalizar constantemente, vamos teniendo más contacto y familiaridad con nuestra voz, digamos que se va abriendo nuestro panorama vocal. No sólo te vas habituando a cómo te escuchas fuera de ti -y ayuda mucho más si te grabas-, sino que también vas conociendo hasta dónde puede llegar tu voz, en tres elementos importantes: 1) intensidad, por ejemplo: hablar fuerte sin tener que forzar o poder cantar “quedito”; 2) entonación: hacer notas más graves o más agudas de lo que creías que podías; y 3) en flexibilidad tímbrica: poder hablar con más tonalidades y “colores” de voz.

5. Buenos hábitos posturales.

Para emitir la voz con la mayor naturalidad, se debe partir de una buena postura corporal, donde el peso de nuestro cuerpo esté equilibrado, donde no haya tensiones musculares innecesarias. La columna se mantiene recta y alargada, los hombros y el cuello relajados, el abdomen trabaja muscularmente (con el diafragma) a un ritmo natural y mantiene cierta tensión. Eso no significa estar “derecho” como soldado, sino en una postura recta que, paradójicamente, te debe hacer sentir con libertad de movimiento.

6. Educación del oído.

Es un elemento que se trabaja muy a la par de la emisión de voz, pues se procura que se igualen los tonos de la voz con otros tonos base, dados por instrumentos musicales afinados. Así, poco a poco, vas aprendiendo a escuchar, emitir e igualar. Entonces te vuelves más crítico, porque después puedes darte cuenta de las desafinaciones propias y ajenas.

7. Rendimiento de tu voz.

Al principio, el sistema vocal tiene que ir adquiriendo flexibilidad en los músculos y en los órganos articulatorios, así como en los movimientos de apertura y cierre de las cuerdas vocales, por lo que es normal que vocalizar pueda provocar cierto cansancio físico después de algunos minutos.

Con la adquisición de hábitos saludables, el tiempo de uso se va ampliando poco a poco, primero puedes vocalizar un ratito y cantar dos o tres canciones, y después, cuando te das cuenta, puedes cantar todo un concierto antes de comenzar a sentir el cansancio. También, para alguien que habla en público, la puesta a punto del funcionamiento del aparato vocal provoca que lo haga sin esforzarse de más y sin quedar ronco o afónico.

8. Conservación de tu voz.

Dicen que lo que no se usa, se atrofia.

Por experiencia propia, sé que después de un tiempo prolongado de no vocalizar, tienes que retomarlo desde cero. La voz sufre las consecuencias de la falta de entrenamiento, aunque uno no se dé cuenta.

Así que es mejor forjar un hábito que contribuye a la salud y bienestar no sólo de nuestra voz, sino de todo nuestro cuerpo y mente. Poner en movimiento todos los músculos, órganos y tejidos implicados en los procesos de hablar y cantar, es como si nos dieran un baño de aceite y nos ajustaran los tornillos. Todo toma su lugar y nos sentimos renovados. Es una garantía de que nuestra voz nos acompañará en lo que nos resta de vida. De la voz, como de la vida, sólo tenemos una y hay que cuidarla.

Espero que te animes a experimentar todos estos beneficios en tu voz y en tí mismo.

Por último, quiero resaltar que los ejercicios de vocalización se utilizan para lograr diferentes objetivos. Ya sea para hablar en público, cantar, hacer grabaciones o doblajes, o corregir trastornos del lenguaje y problemas de la voz. Incluso si no persigues más que un objetivo de superación personal, o quizá simplemente como terapia, el hacer vocalizaciones es un hábito que te dejará muchos beneficios extra.

Vocalizar te hará sentir que fluyes, que tu voz corre sin obstáculos ni dificultades y que así, comunicas de una manera más expresiva lo que quieres decir o cantar.

2 responses to “¿Es importante vocalizar? 8 beneficios, si lo haces bien”

  1. emilio mayorga dice:

    Espero con gusto el material. Es un curso muy util para las personas. Muchas gracias.

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