¿Cuánto influye la acústica del recinto en tu desempeño como cantante?

Si como cantante estás acostumbrado a fundamentar el control de tu fonación en tu retroalimentación auditiva, seguramente te sentirás muy perturbado al cantar en una habitación con un tiempo de reverberación corto. Debido a ello, tratarás de emitir la voz de tal manera que el sonido de tu propia voz en tus propios oídos contenga la cantidad de tonos altos que a ti te gusta o que te es familiar escuchar de ti mismo.

¿Qué dice la ciencia?

Johan Sundberg en una reunión de trabajos sobre la voz, en 1981 [1], menciona que la forma en que percibimos nuestra propia voz depende de cuatro factores diferentes:

1) el sonido que viaja hacia atrás desde la apertura de los labios a los oídos,

2) la capacidad de las paredes, suelo y techo de la sala para reflejar el sonido, es decir, la acústica de la sala,

3) el sonido en el tracto vocal que se transforma en vibraciones en las estructuras de la pared del tracto vocal, y

4) la estructura ósea del cráneo que transmite las vibraciones al oído interno.

Sundberg dice que no hay investigación formal en cuanto a la auto-percepción en recintos, al menos hasta ese momento, pero que es seguro concluir que las características acústicas de la sala se suman e influyen en el timbre que uno percibe de su propia voz.

También menciona que el aspecto de la experiencia en los cantantes hace que dependan menos de la señal de retroalimentación auditiva para el control de su fonación, es decir, que cantantes con mucha experiencia son capaces de cantar sin ningún problema durante mucho tiempo en una cámara anecoica, a diferencia de cantantes con menos experiencia. Esto se debe a que probablemente se desarrolla un sistema de retroalimentación que es menos influenciado por factores ocasionales, tales como la acústica de la habitación. En este caso, las vibraciones causadas por la conducción ósea en el cráneo del cantante es probablemente el factor más importante.

Otra cuestión es la voz femenina, pues dice Sundberg que no es tan sensible a los cambios del recinto. Que sólo los hombres disfrutan de cantar en el baño, al potenciarse la formante del cantante por la reverberación. [Tendríamos que descubrir cambios en el espectro (como en la sintonía de formantes) o implementar una manera de medir formantes más altas, para verificar si los cambios que presente una mujer son compatibles con los de un cantante masculino].

En el año 2010, los japoneses, Ueno, Kato y Kawai [2] publican un artículo que es parte de una serie de articulos relacionados con la influencia de la acústica del recinto en el Performance musical. En dicho artículo presentan pruebas realizadas con seis músicos que dominan diferentes instrumentos, entre ellos un cantante barítono. Su estudio se basa en un modelo esquematizado acerca de la retroalimentación del músico con la acústica del recinto y en relación a la audiencia. Realizan un estudio subjetivo del desempeño de cada uno de cinco músicos (entre ellos el cantante) en diferentes condiciones acústicas simuladas en una cámara anecoica con cuatro altavoces donde se proyecta el sonido de su interpretación en tiempo real pero transformado por un software que simula distintos tipos de salas de concierto y una iglesia. Posteriormente hacen un estudio de caso, con un violinista, realizando grabaciones en las condiciones citadas y un análisis acústico. Sus resultados muestran cómo los músicos adaptan su performance a las condiciones acústicas, sobre todo en lo que respecta al tiempo o ritmo de la frase musical y a la extensión de vibrato.

También del 2010 existe la publicación de Frissen, Katz y Guastavino [3] quienes realizan una investigación para determinar si la percepción de reverberación depende del tipo de estímulos sonoros utilizados. Al evaluar la percepción como una función dependiente de diversos tipos de estímulos, ellos concluyen que la cantidad percibida de reverberación es afectada, y que los estímulos vocales (de voz hablada) se perciben como más reverberantes que los no vocales como estallidos o ruidos cortos.

En el artículo de Bendl, Carral y Kausel, del 2010 [4] se hacen algunas pruebas en una cámara anecoica para determinar cómo influye la retroalimentación audio-fonatoria en una cantante en distintos tipos de recintos acústicos, pero la cantante escucha su voz una vez procesada y luego en un entorno virtual a través de auriculares, una especie de monitor. Sus resultados muestran grandes variaciones espectrales y concluyen que seguramente sí hay modificaciones fisiológicas de la cantante para ajustarse a diferentes recintos y que, al parecer, los cantantes profesionales reaccionan a lo que escuchan de sí y modulan su voz en consecuencia para lograr el tono ideal y la musicalidad. Sin embargo, mencionan que para hacer una generalización acerca de si las diferencias en la retroalimentación acústica y el tiempo de reverberación alteran la calidad musical, el comportamiento fisiológico o la acústica de la voz cantante profesional, tendrán que realizarse más investigaciones.

En el 2011, Cabrera, Davis y Connolly [5] estudian la proyección de la voz de cantantes en distintos tipos de recintos acústicos: cámara anecoica, cámara reverberante y una sala de concierto. A reserva de leer con más detalle esta publicación, sus resultados indican que los cantantes controlan la directividad de su voz de acuerdo a las condiciones acústicas, ya que “ajustan el énfasis espectral de sus voces a través de sus formantes”.

En cuanto a la transmisión del sonido en las paredes del tracto vocal y la conducción ósea del sonido en el cráneo, existen numerosas investigaciones, que se encuentran principalmente en el área médica, para localizar y tratar patologías de la voz y el autoreconocimiento. En un ámbito más cercano al musical, existen algunos intentos de sintetizar el sonido de la propia voz tal como lo escuchamos en nuestra cabeza, por medio de filtros y convoluciones. Por ejemplo, hay un estudio de la Universidad de Stanford, USA, en el que se han enfrentado a la individualidad de la función de transferencia de la conducción ósea del sonido en el cráneo, que es única para cada persona de acuerdo a las características fisiológicas (Won, Berger y Chon, en Proceedings of the 9th International Conference on Music Perception & Cognition, 2006), sin embargo, no pretendo por ahora adentrarme en este complejo tema.

En conclusión, mientras más práctica y experiencia tengas como cantante, la acústica del recinto donde te presentes tiene menor influencia en tu desempeño. ¿Qué experiencias tienes acerca de esto? ¿has cantado en lugares donde realmente te has sentido incómodo con tu voz?

REFERENCIAS

[1] Sundberg, J. (1981). To perceive one’s own voice and another person’s voice. In research aspects of singing (80-84). Royal Swedish Academy of Music, Stockholm.

[2] Ueno, K., Kato, K., Kawai, K. (2010). Effect of room acoustics on musicians’ performance. part I: Experimental investigation with a conceptual model. Acta Acustica united with Acustica, 96 (3), pp. 505-515.

[3] Frissen, I., Katz, B.F.G., Guastavino, C. (2010). Effect of sound source stimuli on the perception of reverberation in large volumes. Lecture Notes in Computer Science (including subseries Lecture Notes in Artificial Intelligence and Lecture Notes in Bioinformatics), 5954 LNCS, pp. 358-376.

[4] Bendl, Carral & Kausel. (2010). Acoustical exploration on the role of the audiophonatorical feedback in professional female classical singing. In Proceedings of the 1st EAA – EuroRegio 2010 (EAA, AAAA, SDA, Ljubljana) p. #215.

[5] Cabrera, D., Davis, P.J., Connolly, A. (2011). Long-term horizontal vocal directivity of opera singers: Effects of singing projection and acoustic Environment. Journal of Voice, 25 (6), pp. e291-e303.

 

2 comentarios en “¿Cuánto influye la acústica del recinto en tu desempeño como cantante?”

  1. Hola Giselle,
    Estoy estudiando canto lírico, y tuve que aislar sonoramente un cuarto para no molestar más a mis vecinos. Ahora me escucho muy diferente y no me gusta mi voz.
    ¿Esto puede afectar mi desarrollo durante mis estudios?

    1. Hola, Ariadna! La buena noticia es que te puede afectar positivamente. Recién estuve en un curso de pedagogía del canto lírico, y el profesor hizo que algunos alumnos cantaran un poco con auriculares para demostrarnos cómo a veces el estar acostumbrado(a) a cómo te escuchas a tí mismo(a) influye negativamente en la creación de hábitos al cantar, porque el escucharte siempre de la misma manera puede provocar que estés «fabricando» tu voz como no es realmente. Por eso, yo creo que tienes una gran ventaja al poder practicar así y escuchar tu voz tal como es. Por supuesto, primero tienes que habituarte a cómo te escuchas en un cuarto aislado, es como estar en un estudio de grabación. Te recomiendo que te grabes ahí y luego escuches tu grabación fuera del cuarto. Al cantar habitualmente en un cuarto aislado, tu sistema auditivo tratará de compensar tu retroalimentación haciendo generar más resonancia en tu voz. Luego de un tiempo, si de vez en cuando tienes oportunidad de cantar en espacios más resonantes o incluso abiertos, te darás cuenta que tu voz es más potente y con más brillo. Así que ¡¡ánimo y sigue practicando!!

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